jueves, 21 de enero de 2016

Turismo extractivista vs. turismo sostenible

Con Sergio —guía local de la etnia huitoto, profesional que nada tiene que envidiar a los mejores guías de Nepal, Alaska o el Polo Sur— y mi familia hicimos un excelente recorrido en Leticia-Amazonas, organizado por la agencia colombiana SelvAventura, hoy más contratada por extranjeros que por nacionales.
En siete días tuvimos la oportunidad de probar los mejores platos de la cocina local, con frutos de la selva y peces de sus ríos y zonas inundables; dormimos en reservas naturales y malocas propiedad de indígenas o colonos; caminamos con el agua a la cintura en zonas de várzea; atravesamos pequeñas quebradas y tomamos el baño en pozos naturales; dormimos en hamaca con toldillo y techo de plástico en medio de la selva, y en plataformas y alojamientos construidos en los árboles; atravesamos el dosel sostenidos de cables y conocimos Puerto Nariño, un poblado sobre el río Amazonas que se precia de ser el primer poblado que ofrece turismo sostenible en Colombia. Allí nos alojamos en un hostal que aprovecha las aguas lluvias y su propietario recibe al turista enseñándole sus prácticas de sostenibilidad.
Cuando elegimos esa oferta, un compañero de trabajo me preguntó que por qué tomaba esa opción pues él había ido en un sistema de todo incluido que era muy bueno. Le respondí que eso de todo incluido era cuestionable, pues si bien incluía transporte, alojamiento, alimentación, bebidas y piscina, excluía la experiencia de compartir con las comunidades locales, de alojarse en sus malocas, de probar su cocina y el tipo de alimentos locales, de recorrer sus senderos y atravesar como ellos sus ríos. A lo cual respondió: “Claro, es que usted quiere turismo de aventura. Yo prefiero el de relax y contemplación, y en Leticia hay para todos los gustos”.
Es un momento de oportunidad, estamos frente a una actividad empresarial por desarrollar y a la posibilidad de influir sobre el tipo de turismo que queremos impulsar en Colombia. ¿Turismo extractivista o sostenible? Un turismo extractivista es cuando pocas empresas monopolizan la oferta con paquetes de todo incluido llevando a muchos viajeros a conocer lugares exóticos, dejando poco o nada a las comunidades locales. Un turismo sostenible es cuando hay importante liderazgo local, con participación de los lugareños como emprendedores en la oferta de servicios y en la apropiación de excedentes. Donde las comunidades generan un intercambio cultural horizontal y no son solo empleados no calificados al servicio de grandes empresas nacionales o internacionales.
Para la construcción de territorios de paz, el turismo sostenible, con intercambio cultural, narración de historia y experiencias locales, conservación y manejo de los atractivos naturales y sus ecosistemas, es una opción que es posible prestar con calidad y eficiencia como lo están haciendo las comunidades indígenas asociadas con empresarios locales en Amazonas. Desarrollemos el turismo sostenible y evitemos el turismo extractivista, que nada deja a los locales.


    Colombia apunta a consolidarse como destino turístico tras firma de la paz

    La viceministra de turismo de Colombia, Sandra Howard Taylor, cree quela paz "es lo único" que le falta a su país para consolidarse como uno de los destinos turísticos "de talla mundial" y "más interesantes" de la actualidad para los viajeros.
    La viceministra de turismo colombiana asistió en Madrid a lainauguración del estand del país de la feria de turismo Fitur, bajo el lema "Colombia es realismo mágico".
    Howard Taylor confío en que la cercanía de la firma de los acuerdos de paz entre las Farc y el Gobierno colombiano ayudará a visibilizar "los grandes avances en materia de seguridad" que el país ha experimentado en los últimos años.
    "Estoy convencida de que una vez que se materialicen estos acuerdos, el mundo sabrá que ya no existe ninguna razón, ni excusa para no ir a Colombia, porque motivos (turísticos) los tenemos todos", añadió en una entrevista con Efe.
    La viceministra definió a su país como "el multidestino perfecto", ya que cuenta con un amplia y variada oferta de naturaleza, que permite en un mismo viaje visitar "desde desiertos a picos nevados", así como la tercera barrera coralina más grande del mundo o la Amazonía.
    El país, que participa desde hace más de una década en Fitur, cuenta esta edición con un estand de 400 metros cuadrados en el que desarrollan su actividad 36 empresas del sector -hoteles, turoperadores, aerolíneas o compañías de cruceros-.
    "Tenemos un sector privado que se ha esmerado por mejorar en calidad", destaca la responsable de turismo en relación al objetivo comercial de la feria, una cita que el año pasado generó un total de 400 citas de negocios del sector de turismo colombiano.
    El diseño del espacio de esta edición está dedicada a explicar al visitante los diferentes climas -pisos térmicos- del país, que acercan al visitante a través de un amplio despliegue de recursos tecnológicos, que ilustran las distintas "experiencias únicas" que se pueden vivir en cada región.
    Junto con la rica naturaleza del país, la viceministra de turismo colombiana destacó la "enorme riqueza cultural" de la región, en el que conviven desde el estilo colonial de Cartagena, a "innovadoras" ciudades como Medellín y metrópolis como Bogotá, pasando por comunidades indígenas que viven del mismo modo que sus ancestros, detalla.
    Fitur, la cita anual del turismo español que se prolongará desde hoy hasta el domingo 24 de enero, es una de las ferias más importantes de España y en él participan 9.500 empresas, instituciones y entidades turísticas de 165 países y regiones. 

    España podría consolidarse en 2016 como potencia turística

    Con sus playas y su clima benignoEspaña puede convertirse en laestrella del sector turístico en 2016, después de un 2015 récord para este país, beneficiado por los atentados en varios de sus competidoresmediterráneos.
    "2016 será un año español": es el mensaje del número uno mundial del turismo, el alemán TUI, compartido por otros profesionales del sector.
    Todos notan un interés creciente de los viajeros por este país mediterráneo, actualmente el tercer destino mundial detrás de Francia y Estados Unidos y por delante de China.
    Aunque la cifra exacta no se anunciará hasta finales de enero, España estima haber recibido en 2015 alrededor de 68 millones de turistasextranjeros (tres millones más que la cifra récord de 2014) que habrían gastado más de 65.000 millones de euros.
    Para la patronal del sector Exceltur, un tercio de este crecimiento se debe a la amenaza terrorista existente en otros países mediterráneos muy solicitados por las playas y el sol, como Túnez, Turquía y Egipto.
    "Cada vez que se ha producido un suceso, como los atentados en Túnez (contra el museo del Bardo en marzo o los turistas de un hotel en Susa en junio) o el avión ruso que se estrelló en Egipto, se ha producido un incremento de la llegada de turistas a España", afirma Óscar Perelli, director de estudios de Exceltur.
    Los europeos, con los británicos a la cabeza, por delante de franceses y alemanes, representan casi el 80% de turistas que visitan España.
    Son las mismas nacionalidades que solían acudir a Turquía, Túnez o Egipto, cuya fuga de turistas están aprovechando los profesionales españoles.
    "Desde que empezó la primavera árabe se empezó a notar" esta tendencia. Pero se aceleró en 2015, cuando aumentaron los atentados terroristas, explica Rafael Gallego, presidente de la confederación española de agencias de viajes CEAV.
    Las islas Canarias, frente a la costa occidental africana, apreciadas por suclima moderado, acogieron un 20% más de franceses en 2015, mientras Túnez perdió un 25% de turistas extranjeros.
    Para el verano de 2016, TUI, un gran conglomerado con agencias de viajes, compañías aéreas, hoteles, cruceros y operadoras turísticas, ha registrado un aumento de dos digitos en las reservas desde Alemania, Austria y Suiza que lo obligaron a reforzar su oferta.
    "Proponemos alternativas a los países que cierran" y "en España, tienen capacidad" con 16.000 hoteles, explica el patrón de la compañía, Fritz Jouseen, a la AFP.
    La llegada de turistas suplementarios es "una oportunidad" para el sector,que representa el 14% del PIB nacional según Exceltur, considera Gallego, presidente de CEAV.
    Es la ocasión para el país, muy orientado al turismo de "sol y playa", para mostrar otras facetas, especialmente su interior con potencial para el turismo gastronómico, deportivo o cultural, y atraer a visitantes en la temporada baja, explica.
    Pero también puede constituir "una amenaza", advierte. Una de las primeras consecuencias de este éxito es un encarecimiento de la estancia en España para este verano, que podría ser utilizada por sus competidores para recuperar mercado con una estrategia de precios bajos, explica.
    Los operadores turísticos extranjeros, especialmente escandinavos, británicos o alemanes, "están pagando entre un 5 y un 10% más que el precio de mercado para asegurarse las habitaciones" para la temporada alta, señala Emilio Rivas, director general de una división del grupo turístico español Globalia, que gestiona operadores, una agencia de viajes y también una compañía aérea.
    Como resultado, los españoles, muy atados a su país pero poco habituados a reservar sus vacaciones con meses de antelación como sus vecinos del norte de Europa, podrían encontrarse con una desagradable sorpresa al buscar su destino para el verano. 

    martes, 13 de octubre de 2015

    La señorita Caquetá fue elegida como Reina del Turismo 2015

    Este domingo en la noche se realizó la velada de coronación de la nueva Reina Nacional del Turismo 2015-2016, en el Parque Bolívar de Girardot (Cundinamarca).
    El evento comenzó pasadas las 10 de la noche. con el repertorio musical de la cantante barranquillera Maía, quien dio paso al primer desfile de las 18 aspirantes a la corona.
    Con un "Buenas noches, Girardot" cada una de las representantes de los departamentos hizo su primera aparición en tarima con vestidos sobrios de color verde y amarillo, en compañía de la entonces Reina del Turismo 2014-2015, Carmen Yanuri Serna Pino.
    El segundo momento más importante de la noche fue el desfile en traje de baño de las candidatas, quienes al ritmo de la música exhibieron sus esculturales cuerpos ante los ojos de los cientos de espectadores asistentes y la mesa de jurados que este año fue confirmada por Yuriko Londoño, modelo santandereana; Alexander Moreno Rincón, diseñador de calzado y marroquinería; Diego Fernando Marín, diseñador de moda; Andrés Gaitán, administrador de empresas; y Carlos Moreno, odontólogo especialista en rehabilitación oral.

    Finalmente se acercó el momento definitivo de la noche, pues la elegancia y brillo de las candidatas en traje de gala daría lo que sería la última respuesta del jurado para elegir a la nueva soberana del turismo nacional.
    La decisión fue tomada en la madrugada de este lunes. La labor de los jurados se hizo evidente cuando se escogieron a las cinco finalistas, que entre aplausos y gritos fueron aclamadas por los girardoteños.
    Caquetá, Santander, Meta, Bogotá y Cundinamarca entraron a disputarse la corona que finalmente se llevó Jennifer Astrid Castillo, representante del departamento de Caquetá, quien además del preciado título recibió un automóvil, diez millones de pesos, tres millones de pesos en tratamientos odontológicos y un juego de cama.
    Por su parte, el título de virreina fue otorgado a la señorita Meta, y el titulo de primera princesa se lo llevó Cundinamarca.
    La velada cerró con la presentación musical de Daniel Calderón y el dominicano Wilfrido Vargas.

    Un museo de momias y fetos

    Una casa repleta de fetos amorfos y miembros mutilados hace parte de lo último que queda de una época en la que el general Gustavo Rojas Pinilla y el poeta León de Greiff habitaron el prestigioso barrio Santa Fe. Una casa de fachada blanca, impoluta, que reluce entre la estampa percudida de una calle del que hoy es el barrio de las prostitutas, las plazas de droga y la indigencia en el centro de Bogotá. Una casa oscura, fría como tumba. Una ironía.
    Una ironía porque su propietaria, Melba León, les da cátedra sobre la letalidad de las drogas a decenas de adolescentes que visitan el museo, y mientras lo hace, un transeúnte sereno suelta una bocanada que se filtra por las ventanas e inunda el lugar de humo de marihuana. “Monita, ¿qué es lo que usted habla acá? ¿Verdad que es de la droga?”, le pregunta un hombre de piel sucia y ropas raídas de tanta calle. Melba, impecable en su atuendo, desde el otro lado de la reja le contesta que sí.
    Una ironía porque en una de sus paredes está pegado un texto titulado “Al que casi fue mi padre”, un reclamo de ficción a su progenitor “escrito” por un hijo no nacido, que se suma a las charlas contra el aborto que adentro reciben las colegialas. Y mientras tanto, afuera, mujeres trasnochadas, cansadas, transitan del prostíbulo a las pensiones que habitan.
    Decenas de fetos con malformaciones producidas por relaciones incestuosas, el consumo de drogas, la radiación. No nacidos con extremidades cortas, cabezas gigantes, colas, órganos que nacen donde naturalmente no deben nacer. Esa es parte de la exposición que aloja el lugar.
    La pieza con la que se inauguró la colección de momificaciones hechas por el doctor Alfredo León, que hoy cuenta con 225 piezas de tejidos humanos, fue la mano de una mujer que conserva impecable el color rosado en las uñas con el que la difunta se hizo el que resultaría su último manicure, hace casi medio siglo. La inauguración coincidió con los últimos años de esplendor de Santa Fe. Empezaban los 70 y el doctor León decidió exponer allí su legado mientras las élites abandonaban el barrio como al barco que naufraga.
    Hacia mediados del siglo XX, el Santa Fe aún lo habitaban gente acomodada y extranjeros que habían huido de las guerras que consumían a Europa. Pero su vocación residencial empezó a transformarse. La cercanía del Cementerio Central hizo que el sector fuera propicio para que se abrieran marmolerías, floristerías y cantinas en las que, en medio de las copas, los dolientes lloraban a su muerto después del entierro.
    La ubicación céntrica del barrio lo convirtió en una zona de acogida para personas que llegaban de todo el país, muchas de ellas buscando refugiarse de la violencia que vivían sus regiones. Se abrieron residencias para recibir a los visitantes de paso. Las élites, espantadas por el nuevo panorama, empezaron su correría hacia el norte, mientras el Museo del Ser Humano se establecía allí para nunca irse, aunque la falta de financiación tiene en entredicho su futuro.
    La colección se expuso en la que entonces era la casa del doctor, de donde no se ha movido desde 1973. Un lugar en donde hace un frío sepulcral, las luces titilan todo el tiempo y los bombillos se funden con facilidad. Incluso, cuenta Melba León, hija del doctor y curadora del museo, a veces asustan, y las cámaras se dañan cuando apuntan a las momias, según dice, porque los químicos con los que se conservan los restos generan un campo electromagnético que afecta los aparatos electrónicos.
    En 2002 el barrio fue declarado zona de tolerancia. Así se consumó su transformación. El prestigioso Santa Fe se convirtió en un barrio marginal, aislado de la ciudad pese a ubicarse en pleno centro. Aislado como quedó el museo del doctor León. Tanto que sus vecinos, pese a los años que lleva allí, no lo conocen. Suelen creer que se trata de una capilla.
    Los días del Museo del Ser Humano en el espacio que ha ocupado por 42 años pueden estar por terminar. Por falta de visitantes, Melba León piensa a diario en reubicarlo en otro punto de la ciudad que no cargue el estigma del Santa Fe, aunque es precisamente ese barrio el que, a fuerza de contraste, le ha transmitido parte de su identidad. Mientras tanto se rebusca en otros oficios, como el canto o la venta de los discos de música religiosa que grabó con su grupo, el sustento del museo que tal vez tenga como pieza más valiosa, más que los fetos y las partes humanas, su impasibilidad ante la huella del tiempo que marcó al Santa Fe.

    martes, 29 de septiembre de 2015

    Caño Cristales estará cerrado por el Fenómeno del Niño

    Las coloridas flores acuáticas que le dan su rasgo mágico a Caño Cristales en Meta, hoy están expuestas a  la implacable acción del sol, razón por la que ya no desprenden sus increíbles tonalidades.
    Este signo alertó a Cormacarena y a las demás autoridades locales, que decidieron prohibir las visitas al río desde este jueves primero de octubre  hasta que regresen las lluvias. 

    Según Beltsy Johana Barrera Murillo, directora de Cormacarena,el caudal está en su mínimo ecológico, lo que quiere decir que solo se mantiene el 30 por ciento de sus aguas.
    "Ya hay sitios donde solo tenemos pozos. Esta cuenca solo se abastece de las lluvias y como no las ha habido, el río no puede alimentarse", puntualizó.
    Además, la cuenca no logra una mayor captación de aguas,porque el suelo que la soporta  hace parte de la formación rocosa del escudo guayanés.
    La directora de Cormacarena insistió que regularmente estas plantas están acostumbradas a estos periodos de letargo, pero no se pueden exponer al paso de turistas, porque son vulnerables y se podría afectar todo el ecosistema. 

    lunes, 28 de septiembre de 2015

    Caminos Reales en los Cerros Orientales

    Aquella tarde los habitantes de San Cristóbal Sur contaban que los dioses chibchas, que aún habitan los cerros orientales, enfurecidos por las quemas y talas del bosque nativo se vengaban de las atrocidades de los mortales quitándoles la vida. Otros decían que se trataba de un animal salvaje que se tragaba a aquellos que entraban a la reserva ambiental El Delirio y que después dejaba sus ropas manchadas de sangre entre el bosque, como evidencia de su furia. Entre risas el guardabosques Reinaldo Venegas, uno de los 39 encargados de cuidar los cerros orientales de Bogotá, confesaba que era él quien había inventado aquellas historias. “Yo lo llamo operación Ghandi, combatir la guerra sin violencia. Desde el día en que regué ropa untada de sangre por el bosque no volvió a aparecer ninguno de esos viciosos que se internaban en los cerros a consumir todo tipo de alucinógenos”, decía.
    Hace ocho años este hombre de 57 años se mudó al bosque junto con su mujer y su hija, lejos de las complicaciones de la ciudad. Desde entonces su labor ha sido cuidar las 3.785 hectáreas de bosque nativo en donde nacen 22 quebradas que después se convierten en el corazón del río Fucha, uno de los principales de la capital. Fue en la soledad de sus caminatas diarias y en el misticismo de aquella reserva, que una vez fue uno de los centros sagrados de los muiscas, donde este hombre encontró la guarida perfecta para escribir sus pensamientos y transformarlos en versos que ha ido consignando en un pequeño cuaderno de poemas. El guardabosques Vanegas se describe a sí mismo como un “solitario caminante, soñador, errante y vagabundo de las letras”.
    El sonido del viento, el poder del olor de las flores y de las hojas silvestres, la magnitud de la montaña y el bienestar que le produce caminar descalzo sobre los tapetes de musgo son sus mayores placeres.
    “Pasar un día a la semana en la naturaleza es fortificante, tratar de hacer unos 15 o 20 minutos de concentración recarga la corteza cerebral. Por lo general todos llevamos una vida llena de ocupaciones, sonidos y reclamos del exterior que nos impiden escuchar con calma nuestros propios pensamientos; es entonces cuando debemos visitar la naturaleza en el sonido del silencio”, dice uno de sus poemas.
    Vanegas llama a la reserva su finca y a la ciudad de los bogotanos, su patio, un lugar en donde los seres humanos viven robotizados, preocupados por el tiempo, desentendidos de su existencia. Nunca le ha podido decir a Ana Cecilia, su esposa, por el nombre. Él se refiere a ella como “vecina” y ella lo llama por su apellido. Desde que están en el bosque han aprendido que la mejor manera de descargar sus pesares y anhelos es descalzándose y abrazándose fuerte a un árbol robusto. Estas terapias también las realizan con los visitantes en sesiones de descarga, que según esta familia ayudan a mantener el equilibrio mental.
    El camino de los mil nombres
    Reinaldo Vanegas nació en Ubaque, Cundinamarca. Su madre sintió las primeras contracciones en medio del bosque y no tuvo más opción que dar a luz en una piedra. Esta es la explicación que él encuentra de su amor a la naturaleza. “Yo nací en medio de estos cerros, ese fue mi destino”, dice.
    Desde los cinco años aprendió el arte de arriar animales. Recuerda que junto con sus hermanos guiaban 20 animales que debían llevar desde Ubaque hasta el matadero de Bogotá por los caminos empedrados que atraviesan los cerros orientales. A los 17 años decidió comprar sus propias ovejas, vacas y cerdos, y comenzó con el negocio de la ganadería. “Eran días enteros caminando solo entre el bosque. Había mucho tiempo para pensar y meditar. Desde esos tiempos conozco los caminos ancestrales”.

    En 1990 se vinculó con la Empresa de Acueducto de Bogotá en donde le ofrecieron ser celador del páramo de Sumapaz. “En ese entonces no existían los guardabosques. Con el tiempo me di cuenta de que mi labor era mucho más que ser un simple vigilante: era el guardián de la naturaleza”. En 2000 fue trasladado al la reserva ambiental El Delirio, ubicada en los antiguos predios de la hacienda que llevaba el mismo nombre, propiedad del señor Antonio Izquierdo, en los cerros orientales, al sur de la ciudad.
    En sus largas jornadas de vigilancia por los cerros comenzó a interesarse por la flora y fauna del lugar. Descubrió extraños frutos silvestres que le calmaban la sed y aprendió a identificar el canto de los pájaros que se alteraban ante su presencia. Desde ese momento comenzó a recolectar datos, fotografías y muestras de las plantas medicinales del bosque con el único fin de escribir un libro que diera cuenta de la historia de los cerros orientales.
    Uno de sus mayores descubrimientos fueron los caminos coloniales o caminos de oriente, construidos por orden de los españoles durante su campaña colonizadora hace más de 400 años. Según los registros históricos, por aquellos caminos los muiscas cargaron sobre sus espaldas a los españoles y hasta allí llegaron Nicolás de Federmán y Gonzalo Jiménez de Quesada en busca de oro y riquezas.
    El primer camino viene desde Quito, sube a Cáqueza, llega a Ubaque, pasa por Chicaque, desciende por el páramo de Cruz Verde y termina en los cerros orientales de Bogotá. En este sendero Vanegas pasó la mayoría de su infancia y es conocido como el camino de los mil nombres, pues en la época antigua se llamaba el camino quinero, porque abundaba la quinua, después fue conocido como el camino de oriente, camino de los llanos, camino real y, posteriormente, como el camino de herradura.
    La segunda ruta cruza por el norte de Monserrate hasta Guadalupe, llega al alto del Berjón o al cerro de La Viga y desciende hasta los cerros. El último es conocido como el camino del indio, comunica Usaquén, La Calera, Sopó y Guatavita. Esta vía fue el lugar de oración de los indígenas y posteriormente la ruta para llegar a la laguna, que según la leyenda tenía toneladas de oro bajo sus aguas.
    Después de las largas caminatas Vanegas llega a casa. La “vecina” lo espera con un apetitoso almuerzo y un abrazo de bienvenida. Ella confiesa que con el tiempo ha perdido el temor de que su esposo se pierda en el bosque y no vuelva jamás. Vanegas asegura que los dioses del bosque lo guían entre los árboles y lo fortalecen cuando está cansado. Ellos son los que lo llevan de nuevo a su hogar.
    Los guardabosques de Bogotá
    La Empresa de Acueducto de Bogotá cuenta con 39 guardabosques que, como Reinaldo Vanegas, se dedican a proteger las reservas hídricas de la capital. De ellos, 15 se encuentran en los cerros orientales, nueve en la cuenca del Tunjuelo, nueve en Chingaza y Tibitoc y el resto en ubicación. Para Vanegas, un guardabosques es “amable al saludarte, fuerte y decidido al estrechar la mano. Es malicioso y hábil cuando habla de las cosas de la vida. Franco y fiel en su palabra. Suena un poco brusco cuando te dice la verdad, pero es la verdad lo que él dice (...) Se lo ve bravo por la injusticia, pero optimista ante la derrota y alegre frente al triunfo. Se le ve triste ante el dolor, nostálgico al recordar el pasado y fuerte ante el porvenir. Cuando le salen mal las cosas no le digas, porque él tiene el valor de reconocerlo y enmendarlo. Si lo ves, puedes decirle al mundo que conociste a un guardabosques, que es un ser especial que se siente orgulloso de lo suyo y de ser guardabosques y que ama sobre todo y ante todo la naturaleza”.